Estaba cansado de echarla de menos desde el otro lado del mundo, así que hizo la maleta, recorrió la distancia que los separaba y se sentó frente a ella a escucharla, a contemplarla y a seguir echándola de menos.Lo.
Cuando las miradas confiesan pensamientos y el silencio reina, sobran todas las palabras. Se derriten las letras al calor de tus mejillas y se convierten en la conjunción perfecta entre sonrisa y oscuridad. Es entonces cuando nuestras respiraciones sofocadas se evaporan y se escapan a través de un agujero en la pared. Adiós. Nos quedamos ante un solo ojo, ante pulmones vacíos e intenciones repletas de secretos.
Resulta que hoy me he puesto a dibujar y sólo he podido trazar siluetas. El lápiz se empeñó en recorrer el papel dejando tras de sí líneas estrechas y neutras. Y nada más. Líneas insípidas.
Se levantó de la cama como un autómata, sin esperar a que el despertador rompiera sus sueños con su chirriante grito. Sin ponerse las zapatillas, sin cambiarse de ropa, sin pasar por el cuarto de baño, se dirigió a la puerta de entrada y la cerró tras de sí dejándose las llaves dentro.
This fact not fiction for the first time in years.